Casa de despachos
El futuro del valor también es digital.
La tecnología está cambiando cómo se almacena y se transfiere el valor. Participamos desde un punto concreto: entras dólares y salen como USDT hacia la dirección que registras, y la orden no cambia después de firmarla.
De tu cuenta a tus USDT
Cuatro tiempos. En ninguno se te pide algo que no se te haya dicho antes.
-
Quedas dado de alta
Tus datos y tu identificación oficial por las dos caras. Revisamos y te escribimos cuando el registro queda en firme.
-
Levantas la orden
Escribes cuánto entras y a qué dirección sale. El total que lees es el que se cobra: el impuesto ya va dentro.
-
Firmas con un código
Te mandamos un código al correo con el que te registraste. Sin ese código no sale ninguna orden a tu nombre.
-
Se despacha
Una persona revisa la orden y autoriza la salida. El USDT va a la dirección que registraste y queda anotado en tu cuenta.
Lo que cuesta despachar
$0.00
Eso es lo que cobramos por despachar, sea la orden de un dólar o de cien mil. No hay comisión, no hay diferencial escondido en el precio y el impuesto ya viene incluido en la cifra que lees.
Qué queremos construir
No son promesas: es cómo está armado el sistema por dentro.
-
Firma obligatoria
Cada orden pide un código de un solo uso que llega al correo con el que te registraste.
-
Salida autorizada
Ninguna orden se despacha sola: una persona la revisa antes de que el USDT se mueva.
-
Destino tuyo
El USDT sale a la dirección que tú registras. No pasa por una cuenta nuestra ni la guardamos.
-
Papeles resguardados
La identificación que subes queda fuera del alcance del sitio público y sólo la ve quien revisa tu registro.
-
Orden anotada
Cada despacho deja su asiento en tu cuenta, con fecha, monto y destino.
Lo que viene
Contestamos por correo el mismo día hábil.